Una Noche de Terror

Hananh Butterfield

“El bosque no tiene horror….no tiene horror…no tiene horror…” Mi voz temblaba

como una hoja. Fue una noche de extraños acontecimientos. Los arboles, normalmente de apariencias alegres y verdes, esa noche parecían la muerte. Estaban negros, y muy, muy oscuros en el aire frio – el aire frio y susurrando suavemente como una mujer vieja.

 

No vine aqui a propósito. No, pero un accidente de coche causó este problema. Un problema peor que todos los demás en mi vida, y un problema para el que no tenía una respuesta. Solo, tenía temor y terror. Los pajaros cantaban en los arboles, pero no era una canción bonita. Era una canción de la noche, temblando por el aire fresco y sin detenerse.

 

No pude a ver, porque la noche estaba muy oscura, y me estrellé en una roca grande. Mi cabeza se golpeó, y mi cráneo se agrietó en dos piezas. Traté de correr, pero no pude! Empecé a entrar en pánico. Estaba confundida, fria, y sangrienta. Mi sangre corrió al suelo como agua, y no pude detenerlo. Pero, caminé mas rápido; mas rápido, porque tuve la esperanza de que fuera posible salvar mi vida.

 

Despues de dos horas, aun no había encontrado a otro persona o signos de civilización. Estaba mas cansada cada momento, y el horror me rodeaba como una cobija. Mis ojos se cerraron, y no pude parar. Solo lloré muy tranquila. Me senté en una roca, y me quedé dormida muy rapidamente.

 

Mientras dormía, soñe con un espíritu. El me preguntó, “cual es el proposito de tu vida?” Yo respondí, “no sé. ¿Qué piensas?” El estaba volando, brillando, y era muy delgado. Susurró de una manera tranquila, muchas veces, “¿cual es el proposito de tu vida?” Yo tuve un ataque de terror, mas y mas alto. No podía responder. Solo miré a este espíritu. Voló y brilló, y siempre sonriendo, como si tuviera un secreto muy interesante.

 

Despues de tres horas, sin levantarme. Seguí soñando, y ese espíritu siguío susurrando. Finalmente, no pude soportarlo nada mas. Me levanté, y empecé a correr. Pero me tropecé. Por segunda vez, estrellé mi cabeza en una roca. Pero esta vez, no me pude levantar. Asi que, me quedé allí. El espíritu voló a mi, y me preguntó, una vez mas, “¿cual es el proposito de tu vida?” Finalmente, el voló. Me quedé solo.

 

Mi sueño se profundizó. De hecho, no habría despertado, pero un oso me estaba olfateando. Sorprendido, me desperté y me paralicé. El oso sonrió, sonrió brillante como lo había hecho antes el espíritu. ¡Me habló con voz de humano! ¿Y que supones que me preguntó? Si, es correcto. “¿Cual es el proposito de tu vida?”

Pero, esta vez, yo respondí. Respondí con una pregunta mia:

“¿Cual es el proposito de tu vida?”

El oso no pudo responder, y se fue.

Finalmente, yo me desperté. Recogí mi cráneo y regresé a mi casa.